El verano ha llegado a su fin, pero en la sede de DACEM (Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Segorbe) los ecos de risas, aventuras y momentos compartidos aún resuenan con fuerza. “Qué bonito ha sido”, coinciden los usuarios de esta entidad, que han despedido la temporada estival con un cúmulo de recuerdos imborrables, cargados de vida y conexión.
El verano de 2025 fue vivido con intensidad por la comunidad de DACEM. Entre las experiencias que atesoran, destacan el recorrido por el Camino de Santiago, una aventura que combinó esfuerzo, espiritualidad y camaradería. También disfrutaron de jornadas en la playa, donde el sol y el mar fueron testigos de momentos de alegría. Los almuerzos en buena compañía reforzaron los lazos entre los usuarios, mientras que el huerto ecológico de la asociación dio sus frutos, llenando de orgullo a quienes cosecharon sus verduras con dedicación.
El ritmo no faltó en estos meses cálidos. Las clases de bailes latinos mantuvieron a todos en forma, moviendo el cuerpo al son de la música y las risas. Además, el club de lectura organizó una sesión especial que dejó huella, con historias que inspiraron y emocionaron. “Gracias a cada persona que ha formado parte de estos momentos”, expresan desde DACEM, reconociendo el valor de la comunidad que hace posible estas vivencias.
Con el cambio de estación, DACEM no detiene su marcha. Ayer, miércoles 8 de octubre, a las 10:30 de la mañana, la sede de la asociación abrió sus puertas para recibir al Centro Mujer Rural de Segorbe, que impartió un taller gratuito y abierto al público. Este encuentro se convirtió en un espacio de reflexión y diálogo, donde los asistentes compartieron experiencias y fortalecieron la red de apoyo que caracteriza a esta comunidad.
El taller, acogido con entusiasmo, es solo una muestra del compromiso de DACEM por seguir generando espacios de inclusión y crecimiento personal. La asociación, con sede en Segorbe, se ha consolidado como un pilar para las personas con daño cerebral sobrevenido y sus familias, ofreciendo no solo actividades recreativas, sino también servicios esenciales para su bienestar.
En este contexto, DACEM ha querido destacar la colaboración de la Fundación Bancaja Segorbe, que un año más ha apoyado el taller de fisioterapia neurológica. “Esta donación nos permite mantener nuestros servicios y seguir ayudando a personas usuarias y familiares”, señalan desde la asociación. Este respaldo es fundamental para que DACEM pueda continuar su labor, ofreciendo recursos y acompañamiento a quienes más lo necesitan.
Con el otoño ya instalado, los usuarios de DACEM dan la bienvenida a esta nueva etapa con el corazón lleno de recuerdos y la ilusión de seguir creando momentos significativos. La asociación sigue siendo un faro de esperanza y entidad en Segorbe, demostrando que, con el apoyo mutuo, cada estación puede ser una oportunidad para crecer, compartir y vivir plenamente.

