El pasado sábado, el pabellón de Segorbe se llenó de energía y entusiasmo con una vibrante jornada de fútbol sala base. Los equipos de la escuela del CDFS Segorbe continuaron su preparación para el inicio de las competiciones oficiales enfrentándose a los conjuntos del VallSala, el club de Vall d’Uixó. La mañana fue un auténtico espectáculo de talento, diversión y aprendizaje para los más pequeños, que demostraron que el futuro del fútbol sala está asegurado.
Los prebenjamines fueron los primeros en saltar a la pista, y lo hicieron con una sonrisa de oreja a oreja. Su entusiasmo era contagioso, corriendo tras el balón con una pasión que arrancó aplausos entre los familiares y aficionados presentes. No se trataba solo de ganar, sino de disfrutar cada pase, cada regate y cada momento en la cancha. Y así lo hicieron, dejando claro que, para ellos, el fútbol sala es sinónimo de alegría.
El benjamín Espafibrac y el alevín Sprint no se quedaron atrás. Ambos equipos ofrecieron partidos espectaculares, llenos de intensidad y detalles técnicos que evidencian el gran trabajo de la escuela segorbina. Los jóvenes jugadores mostraron una notable evolución, combinando destreza y compañerismo en cada jugada. Para ellos, la mañana fue una oportunidad de aprender, de compartir risas con sus rivales y de fortalecer los lazos que hacen del fútbol sala un deporte tan especial. Los tres encuentros dejaron un sabor de boca inmejorable, con los pequeños celebrando cada gol como si fuera el de una gran final.
Por su parte, el juvenil Const. Carrascosa Morelló tuvo un desafío de mayor calibre al medirse al CD Exposición, un rival directo en la exigente División de Honor Juvenil. Los amarillos mostraron su calidad durante más de 30 minutos, dominando el juego con autoridad y creando numerosas ocasiones. Sin embargo, a pesar de su entrega y buen hacer, no pudieron evitar la derrota. El resultado, aunque adverso, no empañó el esfuerzo de un equipo que sigue creciendo y que promete dar mucha guerra en la temporada.
La matinal fue, en definitiva, un reflejo del espíritu del CDFS Segorbe, trabajo, pasión y compromiso con la formación de sus jugadores. Desde los más pequeños hasta los juveniles, cada equipo demostró que el fútbol sala no solo es un deporte, sino una escuela de valores donde la diversión y el aprendizaje van de la mano. Con la temporada oficial a la vuelta de la esquina, los chicos y chicas de Segorbe están más que preparados para dejar su huella en la cancha.

