El viernes, 3 de octubre, la Biblioteca Municipal de Segorbe se transformó en un rincón de ensueño donde la realidad pareció desvanecerse. Con la llegada de “El Mago Juanjo”, más de 50 niños, acompañados por sus familias, llenaron el Centro Cultural segorbino de risas, sorpresas y una chispa de ilusión que aún resuena en el ambiente. Lo que suele ser un refugio de libros y conocimiento se convirtió, por una tarde, en un escenario mágico donde grandes y pequeños se dejaron llevar por el asombro.
Bajo la batuta de Juanjo García, conocido artísticamente como El Mago Juanjo, el espectáculo no fue solo un despliegue de trucos, sino una experiencia interactiva que envolvió a todos los presentes. Con más de 20 años de trayectoria en el ilusionismo, este artista polifacético, que ha explorado el teatro, el cine y los malabares, encuentra en la magia su forma de conectar con el público. “La magia busca una de las emociones más poderosas, el asombro”, confesó Juanjo, quien diseñó un show dinámico, lleno de humor y participación, donde los niños no fueron meros espectadores, sino protagonistas.
El evento, cuidadosamente adaptado para un público familiar, ofreció un repertorio de trucos imposibles, juegos de cartas que arrancaban exclamaciones y momentos de complicidad que unieron a padres e hijos. Con una narrativa envolvente y una banda sonora que capturó la imaginación de los más pequeños, Juanjo logró que cada asistente se sintiera parte de un mundo donde todo es posible.
La Biblioteca Municipal, descrita por la concejala de Cultura, Marisa López, como un lugar para “crear grandes lectores”, demostró ser mucho más que un espacio de lectura. Este enclave se ha consolidado como un punto de encuentro donde los niños pueden leer, investigar y disfrutar de actividades como cuentacuentos, talleres y, en esta ocasión, un espectáculo de magia inolvidable. “La biblioteca se llenó de magia y los peques y sus familias disfrutaron de una tarde divertida, llena de risas, sorpresas e ilusión”, expresó López, visiblemente emocionada. “Con actividades como esta, queremos que los niños y niñas descubran todo lo que la biblioteca tiene para ofrecerles y, en especial, despertar en ellos el gusto por la lectura”.
La tarde dejó un eco de sonrisas y miradas de asombro en los rostros de los asistentes, recordándonos que, a veces, un poco de magia es todo lo que se necesita para encender la imaginación. En Segorbe, El Mago Juanjo sembró en cada niño la semilla de la curiosidad y el sueño de lo imposible.

