El sol de la tarde caía sobre la calle Colón, transformando sus adoquines en un escenario vibrante. Desde temprano, la multitud comenzó a llenar la arteria principal de Segorbe; familias, turistas, aficionados, todos con los ojos brillantes, aguardaban el momento en que la tierra temblaría bajo los cascos de los caballos y el rugido contenido de los toros se haría sentir.
El aire estaba cargado de expectación, mezclado con el olor a polvo levantado por los caballos y la tierra de la calle. Cada mirada estaba fija, cada respiración contenía un poco de tensión y de ilusión. Entonces, los primeros toros de la ganadería Germán Vidal aparecieron en la plaza de los Mesones, un grupo poderoso y majestuoso, estirado, pero lleno de fuerza contenida.
Los caballistas, diez maestros de la equitación y la tradición, se movían con precisión y valentía. Ramón Ardít Picó, Ramón Ardít Punter, Alfonso Alandí Pertegaz, Alfonso Alandí Zarzoso, Nerea y María Alandí Zarzoso, Fernando Zarzoso Gómez, Juan Antonio Calpe Cazorla, Luis Aparicio Morelló y Daniel Palomar Garnes, con el cuerpo firme y los ojos atentos, guiaban a los toros con un equilibrio perfecto entre control y respeto. Cada giro, cada ajuste de rienda, cada cambio de posición era vital; un error podía alterar la danza de la manada.
Fernando Zarzoso, siempre detrás de la manada, cerraba la entrada, asegurándose de que ningún toro quedara rezagado. Su presencia tranquila, casi invisible, contrastaba con la energía vibrante de los jinetes más jóvenes que, con audacia y precisión, sostenían la manada frente a la multitud. Nerea y María Zarzoso demostraban que la tradición no solo se mantiene, sino que se renueva con pasión y habilidad.
El público, una extensión más del espectáculo, reaccionaba al unísono: aplausos, exclamaciones, algún grito de asombro. Los niños se apoyaban en los adultos para no perder detalle, mientras los más veteranos comentaban las maniobras con orgullo. Cada caballo que cerraba un hueco, cada toro que seguía la línea de los jinetes, era un latido más en la sincronía entre hombre, animal y público.
El rugido de los toros se mezclaba con el golpe rítmico de los cascos sobre los adoquines. El viento levantaba polvo que danzaba a su alrededor, haciendo que cada movimiento pareciera más intenso, más vivo. La tensión era palpable: un instante de descuido y la armonía podría romperse. Pero los caballistas se movían con calma y seguridad, demostrando que el miedo se transforma en control y el riesgo en espectáculo.
Las autoridades, desde el palco, observaban con atención: la Acaldesa Mª Carmen Climent, los consellers Juan Carlos Valderrama y Miguel Barrachina Ros, el diputado nacional Óscar Clavell López, y otros representantes, eran testigos del vínculo inseparable entre tradición, valentía y comunidad. Ellos comprendían que lo que sucedía en esos segundos era mucho más que un evento: era la historia viva de Segorbe, un ritual que se renueva cada año con la misma fuerza y respeto.
Cuando los últimos toros entraron en la plaza y los caballistas comenzaron a relajarse, un aplauso colectivo recorrió la calle Colón como una ola que arrastraba alegría, emoción y admiración. La Entrada de Toros y Caballos no era solo una exhibición de habilidad; era un espectáculo sensorial, una danza de fuerza, precisión y valor que unía generaciones y despertaba emociones que no se olvidan.
A pocas horas del cierre, Ricardo y Estefanía, concejales de Fiestas y de Turismo, Deportes y Educación, nos reciben para compartir la emoción que se respira en cada rincón de la ciudad.
“Que vengan a disfrutar de la última entrada, que este año están saliendo muy bien. Enhorabuena a la concejalía de festejos taurinos”, comenta Estefanía Sales, mostrando el orgullo por el trabajo conjunto que permite que Segorbe brille en cada detalle de sus celebraciones.
Hoy, la ciudad se prepara para uno de los días más intensos: la empalmada y el pasacalle de garitos a las cuatro de la madrugada. La concejala explica que “todas las peñas y agrupaciones de amigos se concentran para recorrer la ciudad hasta la plaza de toros. Es un día muy intenso, lleno de música y alegría”. Y mientras los jóvenes disfrutan con entusiasmo, Estefanía recuerda que detrás de cada minuto de gloria hay un año entero de entrenamiento: “Los caballistas y sus caballos trabajan todo el año para que las entradas sean espectaculares. Ese esfuerzo merece todo nuestro reconocimiento”.
Ricardo, por su parte, aclara la distinción entre su concejalía y la de festejos taurinos: “Nosotros nos encargamos de las fiestas patronales y eventos sociales; la de toros es independiente y la lleva nuestro compañero Aitor Aparicio. Cada área tiene su protagonismo, pero juntos conseguimos que la ciudad viva la fiesta en su totalidad”.
Este año, las celebraciones tienen un valor especial: el aniversario de la internacionalidad y el reconocimiento turístico nacional han puesto a Segorbe en el mapa, consolidando la fiesta como un atractivo que combina tradición, cultura y diversión.
Mientras los últimos actos se acercan, Ricardo y Estefanía animan a todos a sumarse a la celebración: “Como concejales y como segorbinos, tenemos que disfrutarlo nosotros y los visitantes. Que sigamos celebrándolo muchos años más”, concluye Estefanía.
La tarde continuó con concursos, música y festejos, pero quienes presenciaron la sexta entrada sabían que habían sido partícipes de algo único: una tradición que se siente en cada latido, en cada paso de caballo, en cada mirada de toro, y en cada aplauso del público. Segorbe no solo celebraba una fiesta, celebraba la unión entre hombre, animal y ciudad, y la certeza de que, año tras año, esta tradición seguirá haciendo vibrar a todos los que la viven.
Domingo 14
14:00 h. ENTRADA DE TOROS Y CABALLOS
Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Ganadería: Germán Vidal Segarra, de Cabanes (Castellón).
Por parte del Excmo. Ayuntamiento de Segorbe, RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO a los Caballistas participantes en la Entrada de Toros y Caballos 2025.
17:30h. EXHIBICIÓN DE GANADO VACUNO, en concurso.
Ganadería: Germán Vidal, de Cabanes (Castellón).
TORO EN PUNTAS
CONTINUACIÓN DE LA EXHIBICIÓN
Fallo del Jurado del XL Premio del Concurso de Ganaderías “Ciudad de Segorbe, 2025”.
PREMIOS DEL CONCURSO DE GANADERÍAS 2025.
PATROCINADOS POR EL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE SEGORBE.
Mejor Tarde de Vacas: 800 €
Mejor Toro en Puntas: 600 €
Mejor Toro Embolado: 600 €
PREMIO OTORGADO POR LA COMISIÓN DE TOROS 2025
A la mejor vaca de la semana

