Noelia Simón e Isabel Moya, la reina mayor y la reina infantil, se convirtieron en protagonistas de un día que quedará grabado en la memoria de todos: el homenaje a los caballistas de la Entrada de Toros y Caballos 2025.
—¡Qué maravilla de reinas! —exclamó la alcaldesa Carmen Climent, mientras observaba a las jóvenes avanzar entre aplausos y vítores—.
Noelia, con los ojos llenos de entusiasmo, compartía su alegría: —Hoy ha sido impresionante… cada momento con los caballistas, los toros y el público se ha sentido mágico. Es un día que nunca olvidaré.
Isabel, añadía: —La Entrada de Toros y Caballos es el corazón de la fiesta. Hoy nos sentimos parte de algo mucho más grande que nosotras.
La alcaldesa Climent aprovechó la ocasión para realizar un reconocimiento especial a los caballistas, quienes con su destreza y dedicación hacen posible la seguridad y el esplendor de la Entrada: —Queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a todos los caballistas participantes en la Entrada de Toros y Caballos 2025. Su esfuerzo, valor y profesionalidad hacen que este acto sea seguro, espectacular y memorable. Gracias por su compromiso y por mantener viva nuestra tradición.
Cada paso de los caballos, cada instante de coordinación entre jinetes y ganaderos, fue aplaudido por el público. Noelia resumió la emoción del momento: —Ver a los caballistas conducir la manada con tanta precisión y cuidado es impresionante. Son héroes silenciosos de la fiesta.
Isabel agregó: —Sin ellos, este día no sería posible. Hoy no solo somos reinas, sino testigos del trabajo, la pasión y la entrega de todos los que hacen que nuestra tradición viva cada año.
La jornada continuó entre música, vítores y momentos de encuentro entre vecinos, visitantes y participantes. La alcaldesa cerró su intervención destacando el espíritu de comunidad y agradecimiento:
—Este día es de todos. Gracias a los caballistas, a los ganaderos, a los cuerpos de seguridad y a cada persona que hace posible que nuestras fiestas sean seguras y maravillosas. Hoy, Noelia e Isabel nos recuerdan que la tradición y la juventud se unen para crear recuerdos imborrables.
Así, el día más esperado de la semana dejó una sensación de orgullo, gratitud y emoción compartida. Noelia e Isabel, junto a los caballistas, se convirtieron en el reflejo del alma de la fiesta: tradición, valentía y alegría, brillando en cada mirada y en cada aplauso.
