Álex que llegó a mitad del curso pasado para vivir su segunda etapa como jugador segorbino, afirma que “fue una verdadera pena el final de la temporada pasada. Llegué con mucha ilusión y convencido de que solventaríamos la situación, pero no conseguimos cuajar los partidos completos. Personalmente me incorporé con falta de ritmo y con el paso de las jornadas fui cogiendo sensaciones acabando la temporada cuando mejor me encontraba”
El potente jugador valenciano espera que “el próximo año arranque con esas sensaciones desde el minuto 1 de pretemporada. Creo que el mayor reto que tenemos como equipo es volver a llenar el pabellón de aficionados, y devolverles la ilusión que han mostrado siempre. Estoy seguro que el resto vendrá solo”
Moral también valora positivamente la llegada al banquillo del Viveros de Manolín “para mí supone seguir el proceso de aprendizaje, empaparme de los conocimientos prácticos de uno de los mejores entrenadores de la comunidad y posiblemente a nivel nacional. Es un privilegio poder estar a sus órdenes”