El eco de los primeros martillos y el zumbido de la maquinaria se dejan sentir esta semana en la zona del castillo de Segorbe. Tras meses de preparación, han comenzado oficialmente las obras de restauración y mejora de la zona histórica, una actuación que promete transformar el casco antiguo y devolver protagonismo a las murallas medievales que durante siglos han protegido a la ciudad.
La empresa encargada de acometer esta primera fase es Estudio Métodos de la Restauración S.L., especializada en la conservación patrimonial. El contrato asciende a 856.460,68 euros y constituye el punto de partida de un proyecto más amplio que, en total, movilizará una inversión superior a los 2,2 millones de euros.
El grueso de la intervención inicial se concentra en el tramo noroeste de la muralla, donde se aplicarán técnicas de consolidación y sistemas constructivos de estabilización que garanticen la durabilidad del conjunto. No se trata de una simple reparación, sino de una actuación integral que combina seguridad estructural con respeto histórico.
Paralelamente, se llevará a cabo una excavación arqueológica al pie de la torre y en sus alrededores. Esta fase es clave, permitirá analizar materiales, técnicas de construcción originales y posibles restos ocultos que ayuden a comprender mejor la evolución histórica del recinto amurallado. Cada fragmento hallado se documentará siguiendo criterios de rigurosidad científica.
En la zona este, las obras tendrán un componente claramente turístico. La rehabilitación de este sector de muralla no solo reforzará su resistencia, sino que mejorará su integración en el recorrido urbano y en la oferta patrimonial de Segorbe. Con ello se busca que vecinos y visitantes se acerquen más a los Bienes de Interés Cultural (BIC) que custodia la ciudad, a la vez que se impulsa la dinamización económica ligada al turismo histórico.
Los muros sobre los que ahora se trabaja no son simples restos arquitectónicos. Son el testimonio de siglos de historia, de batallas, alianzas y vida cotidiana en la Segorbe medieval. Una postal fechada hacia 1901, tomada por el fotógrafo José Mengod y citada en el libro Cronistas de la Imagen de Francisco J. Guerrero, muestra precisamente la zona en la que hoy se concentran las actuaciones. Aquel retrato, con la pátina del tiempo, ilustra el valor simbólico de unas murallas que han sido escenario y frontera a lo largo de generaciones.
La intervención respeta las premisas que marca la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, autenticidad, mínima intervención, sostenibilidad y rigurosidad histórica. En otras palabras, no se trata de reinventar el pasado, sino de conservarlo con fidelidad para legarlo en las mejores condiciones posibles a las generaciones futuras.
La obra iniciada forma parte de un plan mucho más ambicioso. Se trata de una de las tres actuaciones incluidas en el Proyecto de Dinamización del Patrimonio Histórico con Uso Turístico, que persigue revitalizar el conjunto histórico de Segorbe con criterios de accesibilidad, conservación y calidad de vida para sus habitantes.
La inversión total, de 2.247.333 euros, procede del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con financiación de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU. Estos recursos sitúan a Segorbe dentro de la estrategia nacional de modernización y puesta en valor del patrimonio como motor turístico y económico.
La alcaldesa de Segorbe, Mª Carmen Climent, ha destacado la importancia de este paso. «Estamos muy satisfechos de poder decir que este proyecto sin precedentes ya es una realidad, y que en breve estarán adjudicadas todas las intervenciones que renovarán por completo nuestro casco antiguo, dotándolo de accesibilidad, mejoras en el patrimonio y mayor calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas».
Climent también reconoció que el proceso no ha estado exento de dificultades. Las licitaciones coincidieron con el periodo estival, lo que dejó parte de los concursos desiertos debido a la inactividad de muchas empresas. Sin embargo, al reabrirlos en septiembre con las mismas condiciones iniciales, ya se ha logrado adjudicar dos de las tres actuaciones. Una de ellas es precisamente la que esta semana ha dado comienzo sobre las murallas, mientras que la tercera —centrada en la iluminación del casco histórico— se encuentra en trámite de adjudicación, con cuatro empresas optando al contrato.
El inicio de estas obras marca un antes y un después en la relación de Segorbe con su patrimonio. Más allá de la conservación material, el proyecto busca generar un espacio urbano más accesible, atractivo y coherente con la vida actual, pero siempre con las murallas como eje central de identidad.
Los vecinos observan ya los primeros movimientos de tierra y el montaje de andamios. Muchos lo hacen con la esperanza de que, en pocos meses, las piedras que durante siglos les han acompañado luzcan renovadas, orgullosas y preparadas para seguir contando historias.
Porque en Segorbe, cada piedra es memoria, y cada intervención en su casco antiguo es también una apuesta por el futuro.


