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EL PPCS EXIGE QUE SE RETIRE LA ENSEÑANZA DEL ISLAM EN DOS COLEGIOS DEL ALTO PALANCIA

  • El presidente provincial pide que se negocie con las comunidades educativas de los colegios públicos de Segorbe y Altura y les dejen elegir si quieren que se implante la enseñanza del islam.
  • Barrachina: “La comarca del Alto Palancia es para el nacionalismo y para Compromís una anomalía lingüística y cultural, por ello consideramos que la proximidad con el área metropolitana de Valencia, acompañado de la Renta de Ciudadanía por la que te dan una paga tengas papeles o no, provocará un efecto llamada a nuestra zona que nadie ha solicitado”.

El presidente del Partido Popular de la provincia de Castellón, Miguel Barrachina, ha exigido la retirada completa de la enseñanza del islam que el Consell pretende implantar para el próximo curso en los colegios públicos de Segorbe y Altura.

Barrachina, que ha mantenido una reunión comarcal en Segorbe con afiliados, alcaldes y concejales de la comarca del Alto Palancia, ha señalado que “el Consell debe dejar elegir a las comunidades educativas de ambos centros. Por eso, les pedimos que retiren la enseñanza del islam y negocien con ellas”.

El presidente del PPCS se pregunta qué criterios ha seguido el Consell para implantar la enseñanza del islam en dos colegios en una zona de la provincia de Castellón con tan solo 26.000 habitantes. Mientras no hay más en el resto de la provincia. El único criterio científico para esta imposición es que en los 42 municipios del Palancia y Mijares, Compromís no logró presentar ninguna candidatura.

Para Miguel Barrachina “la comarca del Alto Palancia es para el nacionalismo y para Compromís una anomalía lingüística y cultural. Por ello, desde el PPCS consideramos que la proximidad con el área metropolitana de Valencia, acompañado de la Renta de Ciudadanía por la que te dan una paga tengas papeles o no, provocará un efecto llamada a nuestra zona, el nacionalismo busca desnaturalizar el Palancia, por eso cerraron el Colegio de la Resurrección y se han marchado las Hermanas Terciarias y propusieron retirar el inglés a nuestros hijos por hablar castellano.”

El líder del Partido Popular en la provincia de Castellón ha apuntado que cree en la igualdad entre hombres y mujeres, cosa que no subyace en todas las culturas.

A la imposición de la enseñanza del islam en el Alto Palancia que el Consell prevé para el próximo curso, si no lo retira por las exigencias del Partido Popular y de la comunidad educativa, hay que sumar la imposición del valenciano en los centros educativos que obligaba a los alumnos del Alto Palancia a ser estudiantes de segunda por no elegir la opción nacionalista donde primaba el valenciano. “En el Partido Popular exigimos también, en aquel momento, igualdad de trato, y tuvimos que acudir a los tribunales para denunciar el chantaje lingüístico que el Consell quería imponer a nuestros niños”.

16 Comentarios

  1. Anónimo 17/07/2018 at 16:46 - Reply

    El cristianismo es hoy el “Burro que recibe todos tipo de palos”. Resulta barato y exento de riesgos sociales. Además garantiza a quien practica este tipo de hostigamiento una rápida promoción social, jaleada desde numerosos sectores.

    Todo lo que pueda oler a cristiano es así anulado, cortocircuitado, perseguido y ninguneado.
    Si alguien replica desde las filas de los creyentes, enseguida le tachan de retrógrado, carcamal, trabucaire o trasnochado hijo de todas las inquisiciones medievales.

    El programa que algunos han planificado no solo consiste en conseguir que la sociedad menosprecie el catolicismo y a la Iglesia.

    Se trata además de que los mismos cristianos acepten su condición de minoría y de que terminen por avergonzarse de ser lo que son, con vistas a que poco a poco renuncien a defender su fe.

    Extiende socialmente una pedagogía del desprecio y la humillación que persigue marginar a los creyentes, desacreditar el catolicismo, y descalificar a la Iglesia, presentándola como un grupo de gentes fuera de su tiempo que conspiran contra “la alegría y las ganas de pasarlo bien propias de la juventud”.

    El cristiano solo puede reconocerse en la sacristía, al templo o en sus devociones privadas. Lo público solo puede ser laicista. Lo religioso debe permanecer oculto en lo privado.

    Las técnicas de intimidación, ridiculización, humillación y marginación de todo lo cristiano adoptan la cuidadísima forma de lo políticamente correcto y de la tolerancia.

  2. Anónimo 17/07/2018 at 10:26 - Reply

    La “sensibilidad” en la Educación comienza cuando la supuesta sensibilidad de algunos coarta la libertad de la mayoría.

    Esta aparente sensibilidad propia de “sensibleras doncellas, heridas en sus profundas intimidades filosófico-ideológicas”, oculta en realidad el proyecto de acabar con el impacto social del cristianismo a cualquier nivel.

    El programa cristianófobo persigue básicamente 2 finalidades:

    1) Marginar a los cristianos. Busca hacer admitir a la opinión pública como si se tratara de una evidencia el carácter minoritario de la fe católica. Pretende presentar el cristianismo como una elección de vida excepcional, los restos anacrónicos de un modo de vida propio de la incultura.

    2) Desacreditar el cristianismo, su doctrina, su historia y su moral dentro del marco de una campaña de desinformación y distorsión organizada que no tiene parangón.

  3. Anónimo 17/07/2018 at 10:04 - Reply

    ¿Cuántas trampas más nos tienen reservadas el PSOE + COMPROMÍS? Ya nos enteraremos.

    En estos diez largos meses que nos esperan, estoy segura de que en más de una ocasión se nos va a helar la sangre.

  4. Anónimo 17/07/2018 at 09:10 - Reply

    Menos mal que la “cordura siempre vence”. Lo conseguiremos. Somos muchos. No permitiremos que nuestra Comunidad sea “otra Cataluña”. Pues es una lástima que en una tierra con tan buena gente como conozco, haya capullos de tal dimensión. Pero como dice el dicho aquel famoso: el nacionalismo es algo que se cura viajando.

    En fin, tontos los hay en todas partes, lo que pasa es que el nacionalismo hace que aumente la proporción.

  5. Anónimo 17/07/2018 at 08:59 - Reply

    En esta página web se publican comentarios de muy alto nivel tanto en la forma cómo en el contenido y en algunos aparece la ironía y el picante que también los hacen amenos.
    No tengo ni idea de cuanta gente lee esta página web, supongo que mucha, pero aún así no estaría de más que se informara a las personas de Segorbe de que en Tribuna Segorbina se van a enterar de muchas e interesantísimas noticias y reveladores comentarios que informan de datos, hechos, fechas y noticias que teníamos en el olvido.
    Agradezco a las personas que escriben su alto nivel de información y espero que hagan propaganda para que cada vez más personas lean y se animen a opinar.
    Saludos.

  6. Anónimo 16/07/2018 at 16:22 - Reply

    No está de más recordar que en los debates de la Comisión Constitucional del Congreso, año 1978, Peces-Barba (PSOE) y Miguel Roca (Minoría Catalana) se oponían a que apareciera la mención a la Iglesia católica; sin embargo, Solé Tura (PCE) y resto de partidos la apoyaban, por lo que representaba sociológica y culturalmente en España.

    Al final del trámite parlamentario, el apartado 3 se aprobó en Pleno, con la abstención del PSOE. El PCE siguió votando a favor. Como dijo el propio Carrillo, “No es porque estemos dispuestos a dar ningún privilegio a la Iglesia católica ni porque creamos que es una forma vergonzante o solapada de afirmar la confesionalidad del Estado. Lo que hay es el reconocimiento de que en este país la Iglesia católica, por su peso tradicional, no tiene, en cuanto fuerza social, ningún parangón con otras confesiones.

    También recordarán que cuando Tierno Galván fue a prometer su cargo como Alcalde de Madrid en 1979 no quiso quitar el crucifijo que presidía la ceremonia: “También significa amor”, dijo.

    El crucifijo y sus resonancias de los valores que dan sentido y sostienen la civilización occidental –libertad, igualdad, fraternidad– sólo ofende a quienes tienen un personal resentimiento por lo religioso y un síntoma de irracional cristofobia pública. En democracia no se puede consentir que una minoría imponga sus prejuicios a los demás.

  7. Anónimo 16/07/2018 at 15:29 - Reply

    España, un país culturalmente cristiano:
    En esta afirmación está la clave de la relación del Estado con la religión en España. Obviamente, el Estado no tiene competencia sobre asuntos religiosos, pero no puede ignorar las creencias religiosas de nuestra sociedad. En este sentido, obvia recordar que España es un país culturalmente cristiano, cuya sociedad es de mayoría católica. Incluso ahora que la asignatura de religión católica se da en las escuelas en condiciones de desigualdad que perjudican a quienes la eligen, por culpa del PSOE, una amplia mayoría de padres sigue eligiendo esa asignatura para sus hijos.

    Pero el carácter culturalmente cristiano de España no sólo se expresa en las cifras de matriculación de esa asignatura. Nuestro país tiene como principales fiestas las cristianas: desde la Navidad a la Semana Santa, pasando por las distintas fiestas patronales. En cinco de las banderas autonómicas españolas y en 23 de las 50 banderas provinciales aparecen símbolos cristianos, desde cruces a imágenes de Cristo, pasando por ángeles, cálices y sagradas formas. La corona real de España tiene en lo más alto una cruz, y nuestros reyes aún ostentan el título de Majestades Católicas. Incluso en la cuenta de los años, que se corresponde con la Era Cristiana, se observa la definición cultural de nuestro país.

    Llegamos a una paradoja: el Estado, obligado a tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad, tal como se lo dicta la Constitución, excluye a esas creencias del ámbito público bajo la peregrina idea de que la expresión de esas creencias vulnera la libertad de conciencia de los que no son cristianos, como reza esa sentencia. Para empezar, despidámonos de los belenes e incluso de toda celebración de la Navidad -fiesta cristiana- en las escuelas públicas. Pero, ¿por qué no aplicar esto a otros ámbitos de la libre expresión de ideas? Por ejemplo, no se podrían autorizar manifestaciones políticas en las calles, pues son una propiedad pública. ¿O es que sólo es legítimo recortar la libre expresión de creencias porque a unos pocos no les agrada ninguna religión?

    Así, el Estado no sólo incumple el mandato constitucional de tener en cuenta las creencias de la sociedad, sino que, además de ignorarlas, pretende imponernos a todos un ateísmo de Estado que se traduce, a efectos prácticos, en la exclusión de todo elemento religioso del ámbito público.

    En fin, yo he ido muchas veces a la Seguridad Social, a la Xunta o a Hacienda, y he visto allí carteles y pegatinas de sindicatos de diversa ideología. Nunca se me ha pasado por la cabeza exigir a los funcionarios que quiten esa propaganda de sus ordenadores, de las paredes o de las corcheras, porque una cosa es que eso sea una propiedad pública y otra muy distinta es que la libertad de expresión acabe en cuando entras en un edificio propiedad del Estado. Por lo visto, para los laicistas no es así… aunque sólo con la religión, claro. A esto lo llamo yo intolerancia selectiva, es decir, no tolerar la expresión de determinadas creencias sólo porque no las compartes. ¿Es ésa la base de nuestra democracia, acaso?

  8. Anónimo 16/07/2018 at 09:56 - Reply

    Pepiño Blanco dijo en Julio del 2008: “Siempre me han parecido más peligrosos los separadores que los separatistas”. Con lo de “separadores” se refería a los firmantes del manifiesto por el derecho a usar el español, que pedían algo tan normal como el derecho a usar el español en toda España. ¿Y quiénes son los separatistas? Pues aquellos que buscan la quiebra de nuestro Estado de Derecho. Una aspiración, por cierto, que compartía la banda terrorista ETA, que también es separatista.

    Estos últimos años, el PSOE ha llegado muy lejos en su afán por criminalizar a los que no opinamos como quieren ellos y sus aliados radicales. La han emprendido contra la oposición democrática, contra los católicos y hasta contra las víctimas del terrorismo. Ahora les toca el turno a todos los demócratas, tanto de derechas como de izquierdas, que no se doblegan ante las imposiciones fascistoides de sus aliados nacionalistas.

    Es muy alarmante que el PSOE se apunte a ese coro radical, y todo por complacer a sus aliados más extremistas y así poder mantenerse en el poder.

  9. Anónimo 16/07/2018 at 09:17 - Reply

    ¿Piensa actuar la Fiscalía ante estos atentados contra los derechos de los ciudadanos, o se va a seguir tolerando que estos fascistas de la extrema izquierda pisoteen nuestra dignidad democrática de forma impune?

  10. Anónimo 16/07/2018 at 08:57 - Reply

    La libertad de uno acaba donde empieza la del otro y Oltra y Puig se han metido en cuestiones que sólo son cosa de cada uno. La conciencia de elegir lo que está bien o mal es libre y no debe ser impuesto ni manipulado.

  11. Anónimo 15/07/2018 at 19:06 - Reply

    Los conciertos educativos siguen sometidos al criterio y normativa de las comunidades autónomas, de manera que el derecho de los padres a elegir el centro que prefieran para sus hijos no está en absoluto garantizado.

    Otro tanto pasa con la cuestión lingüística. El derecho y deber de conocer, estudiar y aprender en castellano se aborda de manera tan débil y ambigua que, lejos de quedar garantizado, sigue a merced de los gobiernos y la normativa autonómicos. Esto supone aceptar que en la enseñanza pública se vulnere el derecho a estudiar en español. Por supuesto, este problema existe por el afán de los políticos en decidir por los padres, que son quienes tienen el derecho a determinar cuál ha de ser la lengua de escolarización de sus hijos.

    Nuestros gobernantes regionales han instaurado e impulsan, ahora sin complejos, un estado de culto: la linguolatría, una catequesis forzosa de la totalidad de la población infantil.

    Aún quedamos bastantes para impedir la utopía excluyente en la que trabajan con tanto afán (y con tanto dinero, en gran parte nuestro). Y nosotros, los que nos sentimos orgullosos de pertenecer al Partido Popular, seguiremos aquí para defender que la inmersión lingüística y la normalización están enfrentadas a la libertad.

    Somos cada vez más los valencianos que ya estamos hasta las mismísimas narices de tanta chulería, tanta prepotencia y tanto fascismo nacionalista. ¿Dónde ha quedado la libertad de las personas?
    Mucho hablar del franquismo pero estos son peores.

    P.D.: Y a pesar de todo lo dicho, creo que lo más grave no es eso, sino que sigue sin primarse el esfuerzo.

  12. Anónimo 15/07/2018 at 18:16 - Reply

    Si quieres que tus hijos puedan estudiar en castellano en la Comunidad Valenciana, entonces te dicen que estás cometiendo una torpeza porque los nacionalistas se van a enfadar. Es un argumento chantajista y totalitario con el que se lanza una idea aberrante: que los ciudadanos debemos renunciar a nuestros derechos más básicos en aras de lo que los nacionalistas entienden por “convivencia”.

    Nos exigen proclamas a favor de la convivencia con quienes se hartan de decir que no quieren convivir con el resto de los españoles, con quienes incluso le desean el mal a España.
    Pues no. Si los nacionalistas desprecian la convivencia y sienten una irracional antipatía hacia lo español, es problema de ellos. No podemos aceptar que la renuncia a nuestros derechos sea el precio a pagar ante el constante chantaje del nacionalismo, que saca tajada sin cesar de la misma España a la que desprecia e insulta un día sí y otro también.

    Si defender la democracia y las libertades molesta a los nacionalistas, pues qué se fastidien. Ni un paso atrás a favor del ESPAÑOL!!! y si se cabrean pues peor para ellos …ya va siendo hora que nos riamos de su victimismo y sus pataletas infantiles.
    SI SE ENFADAN, MEJOR.

  13. Anónimo 15/07/2018 at 10:31 - Reply

    Hay que recordar que Pedro Sánchez dijo en abril: “Quiero que mis hijas vayan a un colegio público donde les enseñen educación cívica y no religión.” Y lo dijo para reclamar “una educación laica, sin religión en la escuela”, y eso mientras un 63,5% de los alumnos cursan la asignatura de religión católica por elección propia o de sus padres.

    En el modelo educativo de Pedro Sánchez, él impone a tus hijos lo que él elija para sus hijas: ¡toma democracia! Te niega la opción de elegir y de ejercer “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”, un derecho plasmado en el Artículo 27 de la Constitución.

    En abril ya había quedado claro que el modelo educativo de Pedro Sánchez se aproxima más al de una dictadura que al de una democracia, algo que debería estar desterrado en un país cuya Constitución establece unos derechos claros para los padres, por mucho que esos derechos no sean del agrado de los socialistas.

    Con su declaración descubrimos, además, que el político que quiere impedirte elegir la educación de tus hijos ni siquiera se implica en la educación de sus hijas. ¿Hacen falta más motivos para decirle a este señor que se preocupe de lo suyo y deje a los demás elegir libremente lo que consideran mejor para sus hijos?

    Dictadura fascista no, pero tampoco dictadura del talante y la mentira histórica recalcitrante y nostálgica del fascismo estalinista.

  14. Anónimo 15/07/2018 at 10:09 - Reply

    La Constitución Española, en su Artículo 3, afirma lo siguiente: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.” Sin embargo, el PSOE lleva décadas apoyando la exclusión del español en las escuelas, una clarísima discriminación contra los hispanohablantes, que dicho sea de paso somos la mayoría de los españoles.

  15. Pilar Zarzoso Lazaro 15/07/2018 at 09:43 - Reply

    Me opongo a esa aberración,los padres tiene la última palabra para con sus hijos, estudien lo que es necesario yprincipal. A cambio que obliguen a esas extranjeros a que estudien nuestra religión,por qué hay un dicho muy sabio que dice.Alla donde fueres,haz lo que vieres.

  16. Anónimo 15/07/2018 at 09:33 - Reply

    Estamos ante hechos muy graves, por cuanto unos fanáticos que odian la libertad pretenden que les pidamos permiso para poder opinar o debatir, valiéndose de coacciones, de amenazas e incluso de la violencia para callar a todos aquellos que no opinamos como ellos quieren.

    El Artículo 20 de la Constitución ampara el derecho a “expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”, y señala, además, que el ejercicio de este derecho “no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa”.

    Lo que Podemos quiere es convertir España en una dictadura, en la que sólo ellos y sus afines tengan derecho a expresarse y los demás seamos obligados a callarnos. Es el mismo tipo de situación que se da en países con los que mantienen una buena relación, como Cuba, Venezuela e Irán.

    Podemos no ve inconvenientes en que los niños de varias comunidades españolas sean adoctrinados en el odio a España en colegios públicos, obligando a los niños a ir a mítines separatistas e incluso señalando y estigmatizando a los hijos de guardias civiles, como hemos visto en Cataluña; o que se les intente introducir en prácticas sexuales a edades cada vez más tempranas, con los evidentes riesgos que eso supone y que cada día están quedando más y más en evidencia; o incluso que se les impongan la anticientífica y aberrante ideología de género como si fuese un dogma que nadie puede discutir, y sin el consentimiento de sus padres.

    De hecho, Podemos ha apoyado abiertamente estas formas de adoctrinamiento escolar, que violan abiertamente los derechos constitucionales de las familias.

    Cuantos más ignorantes, adoctrinados y manipulables, mejor para la izquierda liberticida. Solo les interesa el control y la utilización de la gente para sus fines. Son sociópatas y psicópatas en potencia.

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