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EL PSOE Y SP NO QUIEREN DEBATIR SOBRE EL COLEGIO DE LA RESURRECCIÓN DE SEGORBE

  • PSOE y SP no creyeron urgente buscar una solución para reabrir el Colegio de la Resurrección de Segorbe.
  • La negativa responde a una moción de urgencia presentada por el Partido Popular de Segorbe en la que se solicitaba la reapertura del Colegio de la Resurrección para traer de vuelta a los menores de edad repartidos provisionalmente en otros centros.

PSOE y SP se niegan en rotundo a debatir una moción presentada de urgencia por el Grupo Municipal del Partido Popular de Segorbe en la que se instaba al equipo de gobierno a solicitar a la Consellería de Bienestar Social y Políticas Inclusivas de Mónica Oltra a reabrir el Colegio de La Resurrección y por tanto solicitar la vuelta de los menores de edad residentes y la readmisión de los educadores y cuidadores que perdieron su empleo además el PP de Segorbe solicitaba que la Consellera Mónica Oltra pidiera perdón a los menores, trabajadores y congregación religiosa a las que se les vapuleó públicamente poniendo en entredicho su trayectoria de más de 119 años al servicio de la sociedad, de Segorbe y del Alto Palancia.

De hecho, la Consellera del ramo, Mónica Oltra, más distraída últimamente en las rencillas formadas por el trino Ximo Puig, Gabriela Bravo y ella mismo relató con todo tipo de detalles en sesión parlamentaria unos hechos que tanto fiscalía como el juzgado han dado por cerrados y que por tanto motivaron la pérdida del convenio con las Hermanas Terciarias.

Es por todo ello que el PP Segorbe presentó una moción que respondía a la sentencia emitida hace unas semanas por el Juzgado de lo penal n.º 3 de Castellón por el que se absolvía al educador juzgado por presuntos abusos sexuales y que fueron una excusa para proceder al cierre meramente ideológico, contra las Hermanas Terciarias y el Alto Palancia y solo sirvió para dejar sin hogar a menores de edad que debieron ser reubicados en otros centros de acogida a tan solo unas semanas para la finalización del curso escolar 2016/17 además de intentar ocultar otros casos flagrantes y verdaderamente escandalosos como fue el centro de acogida de menores de Buñol saturado de residentes trasladados del centro de Monteolivete y los ya demostrados abusos sexuales de tres menores del citado centro a dos chicas menores, centro de titularidad pública y de la que es responsable única la Consellera Mónica Oltra.

La concejala del PP, M.ª Carmen Climent afirma que “lo realmente importante no es la fecha de presentación de la moción de urgencia si no la gravedad del asunto tratado, o más bien no tratado y eludido por el equipo de gobierno que prefirió huir una vez más y evitar el debate que al parecer tan incómodo le resulta. No obstante, este tema no lo vamos a dejar pasar y vamos a insistir para que los niños vuelvan al centro, para que los trabajadores recuperen su empleo y para que la Consellera Mónica Oltra pida perdón a la sociedad segorbina y palantina”.

6 Comentarios

  1. Anónimo 17/10/2018 at 08:47 - Reply

    Cómo se acercan las elecciones, Mónica Oltra se aguanta las ganas de cerrar algún otro colegio en Segorbe. Veremos si aguanta los 6 meses que le quedan. ¡Qué por ganas no es y si hay que cerrarlo, se cierra!
    Un saludo desde Cárrica.

  2. Anónimo 15/10/2018 at 16:02 - Reply

    No entiendo por rebelión cívica que simplemente se convoquen manifestaciones y concentraciones. Entiendo como tal que los ciudadanos tomen conciencia de su papel en la democracia, y que participen y se comprometan en su defensa, no sólo manifestándose, sino también manifestando su opinión por otros medios.

    Si en España estamos como estamos es, en buena medida, por el pasotismo mayoritario de la población.

  3. Anónimo 11/10/2018 at 19:38 - Reply

    El descrédito como justificación.

    De vez en cuando nos llegan noticias que nos lo confirman: vivimos en un país en donde persiste un notable déficit de calidad política. La mediocridad en este campo se manifiesta, muchas veces, en el torpe intento -por parte del político de turno- de suplir ese vacío con conductas verbales agresivas que pueden llegar a ver al insulto y a la descalificación como medios legítimos y trato merecido para algunos.
    Pero, sin embargo, en política, más allá de algo tan deleznable como es el insulto, existe algo aún más reprobable: la imprudencia.
    El insulto es un recurso malsonante, grosero, que expresa odio… pero no deja de ser una manifestación que pone en evidencia a quien lo profiere. La acción política imprudente, en cambio, puede derivar en ciertos perjuicios hacia el ciudadano que pueden ser más dañinos que el ordinario insulto. Si este es criticable y denunciable -impropio de un contexto civilizado- la imprudencia política, por sus consecuencias, ha de ser intolerable en grado sumo.

    Y lo comento porque, en mi opinión, la ciudadanía de Segorbe ha presenciado una acción política imprudente con la gestión del cierre del Colegio de la Resurrección.

    En este caso, la imprudencia política se manifiesta desde el primer momento cuando –por parte del Consell de Igualdad – sin ninguna orden judicial- se “evacúan” de forma repentina a los menores del centro gestionado por las hermanas Terciarias, generando, de este modo, una alarma social predecible. A esta acción, esencialmente imprudente, se le encadenan, en el caso, todo un rosario de comportamientos que estimo igualmente imprudentes y que la agravan en consideración.
    La segunda característica en la que se fundamenta mi opinión es la multiplicidad de justificaciones por parte de los responsables políticos. Estas llegaron tarde, pues la acción del traslado de los menores no se justificó de forma inmediata. De esta forma, imprudentemente; como no, se dio un extenso margen a la proliferación de rumores.

    Leo en el satinado “Puente Nuevo” que el cierre de la institución benéfica se debió “a las malas condiciones del espacio socio-educativo”. Y no puedo evitar rememorar aquellas primeras justificaciones oficiales en donde se habló precisamente de eso: de las malas instalaciones, de la comida caducada e incluso unos posibles malos tratos. Acusaciones que la realidad ponía en entredicho, pues todos pudimos visitar el centro, comprobando de primera mano el estado de las instalaciones. Por si fuera poco, las denuncias tardías de la vicepresidenta con respecto a los supuestos malos tratos no prosperaron en absoluto.

    El tema de los supuestos abusos sexuales fue expuesto posteriormente por parte de Oltra, aunque no fue una sorpresa pues, en sus días de silencio tras el cierre, la rumorología ya lo había sacado a relucir, como tristemente era de esperar.
    Si el cierre se debía a las malas condiciones ¿Qué necesidad tenía Oltra de acusar de encubrimiento a las Hermanas Terciarias con tanta vehemencia en el pleno de las Cortes que trató el tema? ¿Qué necesidad tenía, además, de aportar datos privados dando credibilidad a unos supuestos abusos de los que no tenía evidencias firmes? Pues, en mi opinión, tenía la necesidad de enfatizar la urgencia de la medida tomada (el traslado de los menores) ya que esta no se justificaba con las apreciaciones del informe (realizado por el Consell) en donde se presentaban las citadas irregularidades que hoy -desestimados los supuestos abusos por una sentencia firme- se vuelven a airear en prensa (Puente Nuevo) y televisión (Entrevista de Alto PalanciaTV)
    Es decir, según se puede interpretar, en este caso si una excusa no sirve para justificar una evacuación alarmante de unos menores, se recurre a otra. Cuando una de las justificaciones es tumbada por la realidad comprobable, se presenta la otra, cuando esta la pulveriza una sentencia judicial o la desestimación de una denuncia, se vuelve a rescatar la anterior, y, como si nada hubiera ocurrido, se sigue acusando; apelando a informaciones que la opinión pública no posee y, por lo tanto, no puede contrastar; condimentándolas con tergiversaciones varias…desacreditando, en resumen.

    Eso sí, todo ello sin reparar en que estamos en un Estado de Derecho donde, para evitar –de entre otras cosas- que la acusación infundada se convierta en arma arrojadiza y arbitraria, existe el llamado derecho a la presunción de inocencia. Derecho que se resiente violentamente con todas estas maniobras políticas imprudentes que, tomando la acusación insubsistente pero reiterada como justificación, afectan a hermanas, a trabajadores… a ciudadanos en general; inocentes todos hasta que una evidencia, no un descrédito, diga lo contrario.
    Pero en vez de hablarnos de esto, en vez de rectificar como sabios o pedir perdón como personas de honor; nuestros políticos, después de seguir justificando con acusaciones el cierre injustificado del centro siguen apelando, cual buenos populistas, a nuestros sentimientos paternales: ¿Qué hubierais hecho vosotros si esos menores del colegio de la Resurrección fueran vuestros hijos? Decía aquella política mirando a la cámara. Pues, ante todo – respondió para si un espectador- evitar que cualquier politiquillo los mantuviera hacinados en el centro público de Monteolivete o los trasladara a la mismísima “Ratonera de Buñol”. Pues en estos dos centros ¡dependientes del Consell! sí era más que evidente el mal estado y las condiciones nefastas que en ellos se daban. Sin embargo, curiosamente, sus tristes historias tuvieron menos repercusión mediática que el caso que nos ocupa y que, a todas luces, demanda hoy responsabilidades y gestos políticos sanos que restituyan la buena fama de una institución centenaria entregada a los más vulnerables.

  4. Anónimo 11/10/2018 at 16:37 - Reply

    Desde luego, el PSOE está perdiendo la poca vergüenza que le quedaba y está demostrando su rostro más cínico, egoísta e insolidario.

    Eso es lo que hace el PSOE por los pobres: hundirlos todavía más en la pobreza.

  5. Anónimo 11/10/2018 at 15:28 - Reply

    Eso , hay que dar toda la información que se pueda sobre este caso, esto es una vergüenza, como siempre no quieren contestar no les interesa , aun ahora que se sabe la verdad intentan mentir ( ver la entrevista del alcalde y Yolanda) todo lo que dijo la concejala fueron una sarta de mentiras ante la pasividad del alcalde , que por cierto tenía cara dé abducido. Ya hemos llegado a un punto qué no hay argumentos para mentir más ……. lo siento Yolanda la medalla que te querías poner por cerrar un colegio de esta categoría reconoció , no en Segorbe solo reconocido en muchas partes del mundo , te se ha caído , allá tú con tu conciencia.

  6. Anónimo 11/10/2018 at 13:16 - Reply

    Las concejalas del PP pasan los folios que contienen la Moción de urgencia, uno se lo queda el alcalde, otro llega a la mesa del secretario y el tercero lo recibe Yolanda.

    El alcalde echa un pequeño vistazo a su folio e inmediatamente mira a la concejala podemita, que con un leve movimiento de cabeza niega su aceptación; y a partir de entonces el alcalde y dando los correspondientes cabezazos (le falta el cencerro) empieza su desmedido e ilógico alegato para negar/insultar a los concejales del PP.

    ¿Adinina, adivinanza, quien de los dos personajes quiere, desea, suspira, retuerce para jo…robar más y con más saña a Segorbe y a sus habitantes?
    (la respuesta es facilísima).

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