El juvenil del CDFS Segorbe llegó al pabellón El Romeral con su autobús, ese que lleva vinilada una foto enorme de la Entrada de Toros y Caballos. La idea salió de la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Segorbe, que quiso aprovechar que el equipo viaja por media España para enseñar la fiesta grande del pueblo, declarada de Interés Turístico Internacional. Este sábado le tocó parar en Molina.
Pero la publicidad no dio puntos. El CD Judesa goleó al Segorbe por 8-5 en un partido loco, con goles cada dos por tres y protestas a grito pelado.
El primer tiempo fue un subibaja. Aron Enrique Sanmatías adelantó a los visitantes en el minuto 13, pero enseguida empató Abellán y, en dos minutos fatídicos (16’ y 17’), Hugo Alacid puso el 3-1. Brian Muñoz recortó distancias, pero antes del descanso ya iba 5-3. El banquillo del Segorbe se calentó tanto que el entrenador, delegado y encargado de material (Alberto Cañada, Fernando Cano y Joan Serrano) vieron tarjeta amarilla por protestar.
En la segunda parte el Segorbe intentó la remontada. Héctor Sierra metió el 5-4 en el 24’ y luego el 7-5 en el 39’, pero entre medias José Antonio Alfaro, con dos goles, y otro de Abellán en el último segundo sellaron el 8-5 definitivo.
Por cierto, el acta recoge cosas curiosas: el entrenador local, Ángel Francisco Gavilán Jordán “Gavilán”, saltó al campo al final del primer tiempo pensando que ya había pitado el descanso y luego, en la segunda parte, los árbitros vieron que tanto él (en la grada) como la delegada Josefa López Carrillo llevaban pinganillos. Se los quitaron cuando se dieron cuenta de que los estaban mirando.
Con o sin pinganillo, el Judesa fue claramente mejor y se lleva los tres puntos.
El Segorbe se queda con mal sabor de boca y ya piensa en la próxima: el domingo, 7 de diciembre reciben en casa al CD Albacete FS.

