Artículo de opinión de la concejala del Grupo Popular Ángeles Gómez, publicado en la edición de febrero del Periódico de Aquí Palancia/Mijares.
La realidad casi siempre supera la ficción en el Ayuntamiento de Segorbe, de hecho lo que allí pasa podría resultar anecdótico, incluso divertido, pero tenemos un alcalde que trata a la oposición por los niveles de la belleza de un grupo político.
Hace pocos días alcanzó los niveles máximos de esperpento a los que un alcalde puede llegar por méritos propios, y es que, durante el pleno ordinario del mes de febrero del Ayuntamiento de Segorbe expulsó a los concejales del PP, que representan a 2.267 personas “por guapo y por tutearle”. Una acción inédita al alcance de solo unos pocos.
Jamás pensaré que según sus propios cánones de belleza permitió el cierre del juzgado de violencia de género en Segorbe y que hará que las personas que quieran denunciar su caso deban trasladarse a Vila-real.
Jamás pensaré que según la belleza se mostró impasible ante el cierre ideológico del Colegio de la Resurrección de Segorbe, que dejó a numerosos menores de edad a su suerte y a otros tantos profesionales haciendo cola a las puertas del Inem.
Jamás pensaré que según la belleza dejó perder un convenio dotado con 1.866.000€ para, entre otras cosas, comprar la Casa Gómez y con ello dejar despejada la fachada de la Catedral Basílica de Segorbe.
Jamás pensaré que según la belleza el “proyecto estrella” de las calderas de biomasa han sido un fracaso inaudito –con 500.000 euros invertidos- al utilizar como combustible cáscara de almendras en lugar de pellet.
Jamás pensaré que según la belleza un alcalde de Segorbe permitiera que su concejal de patrimonio escribiera que el patrimonio de Segorbe era “de cartón piedra y que no tenemos necesidad de ir a Terra Mítica”.
Jamás pensaré que según la belleza el alcalde dejó que más de 4000 mujeres del Alto Palancia se quedaran sin servicio de screening para la detección precoz del cáncer de mama.
Jamás pensaré que según la belleza se dejó perder un convenio con Marina D’Or que nutría a Segorbe de numerosos visitantes cada semana.
Jamás pensaré que según la belleza se dejó cerrado el gimnasio y las piscinas climatizadas municipales dos meses por llegar tarde para adjudicar la gestión privada a una empresa.
Jamás pensaré que según la belleza la oficina agraria, que da cobertura a cientos de agricultores y ganaderos del Alto Palancia y Mijares, podría ser cerrada en breve si no se hace nada antes.
Jamás pensaré que según la belleza, el alcalde de Segorbe considere que la ciudad está más bonita a oscuras, con las luces de las calles apagadas.
Jamás pensaré que según la belleza al alcalde de Segorbe no le gusta la libertad de prensa.
Jamás pensaré que accedió a la alcaldía por su belleza, porque simplemente no osaré a cuestionarla.