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EL PARTIDO POPULAR SEGORBE SE OPONE A LA IMPLANTACIÓN DEL ISLAM EN LAS AULAS

  • La asignatura que pretende implantarse en el Colegio Público Pintor Camarón de Segorbe y en el Virgen de Gracia de Altura responde a un proyecto de ingeniería social trazado por Compromís y PSOE.

  • La implantación de la asignatura de religión islámica producirá un efecto llamada tanto en Altura y Segorbe cuando representan solo el 5% del territorio de la provincia de Castellón.

El Colegio Público Pintor Camarón de Segorbe y el Virgen de Gracia de Altura serán centros experimentales de la asignatura de religión islámica para el próximo curso escolar que no responde a otra cosa más que al proyecto de ingeniera social trazado maquiavélicamente por Compromís y PSOE.

Sorprende como en una misma comarca, que representa al 5% del territorio de la provincia de Castellón, se imponga la religión islámica en dos colegios a los que les separan escasos kilómetros. Sin duda, el experimento de Compromís y PSOE pretende configurar una comarca ideológica fruto del efecto llamada que producirá.

El Partido Popular, por su parte, pedirá explicaciones tanto en los propios ayuntamientos de Segorbe y Altura como en Les Corts Valencianes, de hecho, ya hay organizada para este próximo sábado una reunión comarcal en Segorbe dirigida a concejales, alcaldes y portavoces para tratar el asunto de forma urgente y prioritaria.

Los populares se muestran asombrados por la hoja de ruta trazada por la izquierda que demuestra una vez más la infravaloración de la comarca del Alto Palancia. Afirman que “la mayoría no compartimos los valores culturales islámicos, ¿dónde están ahora las feministas para que luchar en favor de las mujeres musulmanas? Sin lugar a dudas, el efecto llamada que se va a producir no va a tener límites pero todo responde a un proyecto de ingeniería social que pasaba por cerrar el colegio de La Resurrección y la apertura este año de un centro islámico en Segorbe con el beneplácito del Ayuntamiento de Segorbe. Desde el Partido Popular respetamos la pluralidad pero nos negamos a formar parte de los experimentos del consell de izquierdas”.

18 Comentarios

  1. Anónimo 19/07/2018 at 07:52 - Reply

    ¿Cuántos de los que quieren que se elimine la religión de las aulas y se manifiestan ateos decoran su casa hasta los topes en Navidad, hacen regalos a sus hijos la noche de Reyes, se van de vacaciones en Semana Santa, apuntan a sus niñas para ser de la Corte y lucirlas en las procesiones, trabajan el 15 de agosto,…..?

    Conozco a unos cuantos de estos, y aunque les pese, eso no es ser ateo, tiene otro nombre.

  2. Anónimo 16/07/2018 at 16:09 - Reply

    No se les puede reprochar a algunos que tengan prejuicios, ideas fijas, estereotipos o incluso miedo a la fe cristiana.

    Sin embargo el problema de la Cristianofobia es algo muy distinto. La cristianofobia consiste en “un prejuicio negativo y categórico hacia los cristianos, tanto individual como colectivamente, hacia el cristianismo por entero, o en contra de posiciones características de la fe cristiana”.

    La cristianofobia se basa en una posición paranoide que pretende aniquilar de la vida pública, social e intelectual todo rastro de lo cristiano y de los cristianos, desde sus símbolos hasta sus memes.

    De este modo la cristianofobia podría caracterizarse clínicamente como un “intenso e irracional miedo, aversión o discriminación contra el cristianismo, o contra los cristianos, acompañado de frecuentes reacciones de hostilidad y animadversión” (a la carricana, según palabras dichas por ella misma, le salen sarpullidos cuando ve a un cura).

    En una nueva edición de la más pura Cristianofobia, el laicismo campante plantea la imposición sobre una mayoría de creyentes que profesan en España la fe católica todo tipo de prejuicios, fobias o inquinas personales.

  3. Anónimo 16/07/2018 at 10:25 - Reply

    Toda esta farsa está muy clara desde el principio. El PSOE no ha provocado jamás un debate social antes de legislar. Es más, ha ignorado cualquier opinión en contra. Este gobierno totalitario que okupa España ahora sigue adelante con sus planes preestablecidos y punto.

    ¿No recuerdan cómo se aprobó el “matrimonio homosexual”, en contra, no sólo de todas las iglesias y religiones, sino en contra del dictamen del Consejo del Poder Judicial, del Consejo de Estado y hasta del veto del Senado? ¡Toma diálogo social!

    ¿Y qué me dicen de la Educación para la Ciudadanía, que se impuso a golpe de BOE, sin consulta alguna con los organismos representantes de los padres, de los profesores y de los colegios, incluso en contra del dictamen del Consejo Escolar del Estado?

    Así hace las cosas el socialismo laicista totalitario: Ni debate social, ni consulta a expertos, ni perrito que le ladre.

  4. Anónimo 15/07/2018 at 18:07 - Reply

    El odio a la Iglesia por parte del PSOE (además de Yolanda Sebastián) es porque no admiten la libertad de culto a cualquier cosa que no sea su Credo Progresista, o lo que es lo mismo, entrar a una iglesia y ponerse a despotricar en sujetador. Fuera de eso no puede existir salvación.

    Aquella sociedad que aplica el socialismo resulta dañada seriamente a largo plazo; cuanto más socialismo peor. Aquella que aplica el nacionalismo igual, termina atrasada económica y culturalmente por querer “protegerse” con medidas nacionalistas. Pero la unión de ambas, socialismo y nacionalismo es un completo destrozo económico y social.

    Pero claro, hay que resultar simpáticos a los que gritan “puta España”, “arderéis cómo en el 36”, “menos incienso y más bolas chinas”, “España nos roba”, Otegui es un hombre de paz”, “madre nuestra que está en el cielo, santificado sea vuestro c*******o”, “gora ETA, viva ETA”, “Oltra cierra el colegio La Resurrección de Segorbe por dar a los niños y niñas comida caducada”.

  5. Anónimo 15/07/2018 at 10:17 - Reply

    Cuando todo vale para hacerse con el control de la sociedad nos encontramos en la situación actual.

    Políticos de izquierda que justifican todo tipo de ofensas y ataques contra los cristianos, a la vez nos piden ser respetuosos y tolerantes con los musulmanes. Esos políticos dedican felicitaciones a los musulmanes en sus fiestas, mientras ridiculizan y desprecian a los cristianos, presentando a sus creencias como culpables de toda clase de males.

    Finalmente, esos políticos de izquierdas esperan de los occidentales que pidamos perdón por haber conseguido el entorno cultural, económico y político más avanzado del mundo,

    Simplemente porque hemos conseguido todo eso, precisamente, dando la espalda al comunismo. Y al mismo tiempo quieren que asumamos que nuestras raíces culturales no son mejores que las de aquellos que lapidan a mujeres, ahorcan a homosexuales o castigan la apostasía con la pena de muerte en el mundo islámico.

    Es ese discurso el que explica tanta condescendencia de algunos políticos hacia el Islam mientras dirigen su odio contra el Cristianismo. Es un discurso muy cínico, por supuesto, ya que ha sido en el Occidente cristiano donde se han alcanzado una serie de cosas que elogia la izquierda -igualdad de derechos para la mujer, tolerancia hacia la homosexualidad, separación entre Iglesia y Estado- y que en la amplia mayoría de los países islámicos siguen siendo impensables.

    Pero esto para la izquierda parece ser algo irrelevante. Al fin y al cabo, el marxismo es una ideología que busca hacerse con el control del Estado, para ejercer un poder absoluto al margen de cualquier control democrático. Nunca han tenido reparos en recurrir al “todo vale” para hacerse con el poder. Es lo que un famoso comunista español, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, define como “cabalgar contradicciones”, una forma muy cínica de disfrazar el oportunismo, la hipocresía y la doble moral de la izquierda.

  6. Anónimo 14/07/2018 at 12:34 - Reply

    A ver, estos nacionalistas tienen un proyecto, muy ambicioso. Y estan empeñados en llevarlo a cabo. Para ello han de controlar la educación y la cultura, desde la cultura de vanguardia hasta la religiosa. Han de dominar el pensamiento y la fe de las personas como objetivo general, para que los numerosos opositores no ofrezcan crítica seria al plan. La lengua hace las veces de valor transversal e igualmente se ha de promover desde las instituciones, incluso y sobre todo desde las que rigen los territorios castellanoparlantes. Pronto tendremos a gente de este tipo no solo en nuestras instituciones, también en cualquier sitio que tenga cierta proyeccion social,sobre todo si nos acomplejamos y no confiamos en nosotros mismos. Han dado un golpe de mano con el colegio de la Resurrección y, por mucho que nos pese, no hemos reaccionado con la debida contundencia, ahora se creen que están en su casa y a la iglesia la tutean, ahora con la clase de religión, otro día será con el patrimonio, o con lo que les de la gana.

  7. Anónimo 13/07/2018 at 17:36 - Reply

    Si todos los totalitarismos han desplegado ese odio tan descarnado contra una institución tan antigua como la humanidad es porque la familia es un formidable dique contra los proyectos de ingeniería social. Un padre y una madre que educan a sus hijos en sus convicciones, no sólo con la palabra, sino con el mejor método docente que hay, que es el ejemplo diario, les están aportando unos principios que escapan al control del Estado.

    Por eso la izquierda quiere expulsar la asignatura religión -elegida por numerosas familias- de las escuelas.

    Por eso no toleran que los padres tengan alguna capacidad de elegir la educación de sus hijos, ya sea eligiendo su lengua de escolarización, el modelo docente que prefieren -educación mixta o diferenciada-, o siquiera el centro al que prefieren llevarlos.

    Para el socialismo, los hijos son propiedad del Estado y los padres son meros cuidadores que les sostienen y alimentan. Nada más.

    Todo deseo de individualidad, todo intento de infundir a los más jóvenes una vocación de libertad que les haga diferentes al colectivo, ha de ser desterrado por un férreo control ideológico sobre la educación.

    Personalmente lo tengo claro: a mí no me da la gana de callarme. Los españoles no hemos asumido tantos sacrificios y esfuerzos para consolidar una democracia en nuestra Patria para que ahora vengan unos totalitarios de pacotilla a reducirla a escombros.

    Estamos en una tiranía marxista de nueva generación. Sólo existe libertad de expresión si es la de ultraizquierda. Y sólo aplican el guión que tan buenos resultados les ha dado.
    Por lo tanto, seguirán así… si es que no va a más.

  8. Anónimo 13/07/2018 at 17:16 - Reply

    Creo que en España tenemos un serio problema de mentalidad de cara a los nacionalistas, como si el hecho de que ellos respetaran y cumplieran la ley es algo que les tenemos que agradecer como si estuviesen haciendo un esfuerzo, disculpándoles y restando importancia a cualquiera de las graves vulneraciones de la legalidad que perpetran con tanta frecuencia.

    Eso se tiene que acabar. Se tiene que poner fin a ese concepto del nacionalismo como corriente privilegiada que convierte a sus partidarios en ciudadanos de primera frente al resto de los españolitos. Son chusma totalitaria que actúan ante la ciencia y paciencia de todos los ciudadanos honrados que les mantenemos. El lavado de cerebro al que estamos sometidos es terrible y lo peor son las nuevas generaciones que ya están envenenadas. Ya está bien.

    Y a ver si de una vez se acaban los complejos de la derecha a la hora de dar la batalla en el terreno de las ideas. El PP, como marca, necesita identificarse con unos valores claros. Sus votantes de siempre, incluso los que se fueron a Ciudadanos, lo estamos deseando, necesitando, pidiendo, clamándolo; PERO YA Y AHORA.

    Esto parece una inmensa mancha de aceite y alguien tendrá que poner los medios para limpiarla y que no se extienda. ¿Dejamos que lo haga otro partido o tenemos lo que hay que tener para hacerlo nuestro Partido?

  9. Anónimo 13/07/2018 at 11:08 - Reply

    La educación va directa al desastre, la equiparación por abajo, donde el menos dotado marca el nivel máximo de la clase, la falta de responsabilidades, la infantilización de cualquier libro, tema o actividad, todo son causas de la debacle de la enseñanza.

    La eliminación de cualquier necesidad de esfuerzo por parte de los alumnos y en donde tenemos la desgracia de los nacionalismos, la sectarización de la enseñanza hacen muy difícil ser optimistas.

    Por no hablar de otras lacras, como unos libros de texto lamentables.
    Materias como matemáticas, geografía, historia, lengua, etc. han sido casi eliminadas o reducido tiempo para ocuparlo en por ejemplo Educación sexual, identidad de género, etc. Estos temas de “moderna enseñanza”, mas que hacer gente “irresponsable” hacen gente ignorante y de personalidades débiles e idiotas que puede ser manipulada por individuos sin escrúpulos.

    SON LOS PADRES QUIENES DEBE ASUMIR RESPONSABILIDAD Y VIGILAR LO QUE SE ESTÁ ENSEÑANDO EN LAS ESCUELAS.

    La izquierda no pretende el bien de nuestros hijos, sino convertir la escuela pública en una fábrica de fracasados, única manera de garantizar que todos los alumnos consigan los mismos resultados. No quieren ciudadanos formados, sino deformados.

  10. Anónimo 12/07/2018 at 16:13 - Reply

    Los cristianos tenemos que asumir que nuestra fe tiene que proyectarse también en la vida pública. Tenemos el derecho y también el deber de hacer valer nuestros planteamientos en los asuntos que nos afectan a todos. ¿O acaso alguien piensa que los católicos somos ciudadanos de segunda y debemos estar callados para no “contaminar” a la sociedad con nuestras creencias? Es algo que no se le pide ni siquiera a los partidarios de una ideología totalitaria y responsable de más de 100 millones de muertos como es el comunismo.

    Precisamente, el papel de los cristianos en la caída de ese sistema opresivo fue importantísimo. Sin la actuación de San Juan Pablo II, sin el activismo de los católicos polacos de Solidarność, hoy en día media Europa seguiría bajo el yugo marxista.

    El silencio y los complejos de los cristianos en la vida pública está siendo aprovechado por ideologías igual de aberrantes que el marxismo, y en algunos casos descendientes de él. El terreno que perdemos nosotros lo ganan los partidarios de la cultura de la muerte y de la aberrante y totalitaria ideología de género. Y con ello no sólo perdemos los cristianos: está perdiendo toda la sociedad, empezando por aquellos cuyas vidas están comenzando en el vientre materno.

    El Cristianismo es la sólida base sobre la que Europa construyó su civilización, esta civilización en la que arraigó la libertad y la democracia. No tenemos que avergonzarnos de ser lo que somos. Ya es hora de que los cristianos dejemos de callarnos: tenemos mucho que aportar a la sociedad, y muchas vidas dependen de que nosotros las defendamos.

  11. Anónimo 12/07/2018 at 13:34 - Reply

    Sin duda alguna. Cuando la política acaba siendo presa de un arrebato extremista, centra sus esfuerzos en la implantación de su “verdad absoluta”, concepto de índole filosófica que se prioriza -sin contemplaciones- sobre las necesidades sociales básicas y concretas del conjunto total de la ciudadanía, las cuales llegan a ser infravaloradas -cuando no ignoradas- por aquellos cargos que, gracias al clientelismo político, quizá nunca las sufran.

    En estos casos, en los que prima la imposición ideológica sobre la gestión política, no se entiende el servicio institucional al ciudadano y la misión del político parece adquirir un aire mítico; entre paternal y profético, que le inviste como depositario y legítimo divulgador de una espesa y manida ideología dogmática. Basada, obviamente, no en la objetividad de lo empírico sino en las ambigüedades de las argumentaciones políticas, muchas veces harto falaces.

    El debate inflamado por la indignación es, por lo tanto, el ecosistema más apropiado para que la variopinta fauna de ideas dopadas ideológicamente crezca y se reproduzca, cruzándose incluso con burdas y enrevesadas manipulaciones. Porque, solo desde el colapso emocional que genera la polémica -brindada por los acontecimientos que alienta esta clase política- las argumentaciones ilógicas pueden imponerse a la desesperada -como quien se impone en una sucia lucha sin reglas- sobre una realidad que, en su sencillez existencial, las contradice.

    Solo si al interlocutor, objeto del adoctrinamiento político, se le nubla la visión por la rabia será incapaz de demostrar por medios convincentes y objetivos que, tras la imposición ideológica, solo hay humo. Para ser exactos, perjudicial humo tóxico en la mayoría de los casos.

    Y estas opiniones, bajo la canícula de este mes de julio, son cada vez más fáciles de creer; más aún si atendemos a la última noticia: La implantación precipitada y “experimental” de las clases de religión islámica en los centros del Alto Palancia. Llevada a cabo por la Consejería que preside el señor Marzá y a la que, al parecer, le preocupa más que unos profesionales castellanoparlantes lleguen al funcionariado que la existencia de serios problemas pedagógicos en las aulas de secundaria de la mayoría de centros públicos.

    Esta última maniobra del Consell -de origen más que dudoso pues, según parece, se basa en demandas individuales- semeja ajustarse más a un espoleo de la polémica en pro de una laiquicidad paranoica de la educación que a una medida realmente pragmática, paliativa de una necesidad concreta de la sociedad en que vivimos.

    Una sociedad que, como toda Europa, debe los sinceros valores de tolerancia, convivencia, paz e igualdad también a la religión católica. El menosprecio deliberado hacia ella, la generalización de sus defectos, la caricatura traicionera de su imagen, la persecución de la clase religión amparándose en cuestiones legales -que no tienen por qué suponer su desaparición en el ámbito educativo- quizá no sea más que una estrategia rastrera de aquellos cuyos dogmas políticos colisionan frontalmente contra la bondad de los valores cristianos. Una táctica de aquellos que, en las antípodas de una fe bien entendida, como si de una peligrosa secta se tratasen, solo ven en el conflicto el único medio para alcanzar las ansiadas pretensiones de su ingeniería social.

  12. Anónimo 12/07/2018 at 10:16 - Reply

    No debe ser fácil convertirse en presidente sin ser siquiera diputado y después de que su partido perdiese las últimas elecciones (el PSOE obtuvo 84 diputados frente a los 137 del PP), y que su actual cargo dependa del apoyo de la ultraizquierda, los separatistas (golpistas incluidos) e incluso los proetarras.

    Pero el dirigente socialista P. Sánchez tuvo un detalle: tomó posesión de su cargo sin presencia de un crucifijo ni de una Biblia. Es el primer presidente del gobierno español que lo hace así. No es algo extraño siendo ateo, está en su derecho, al fin y al cabo. Lo extraño no es que Pedro Sánchez prometa su cargo sin una Biblia. Lo raro es que lo haya prometido sin el Corán, teniendo en cuenta mensajes como éste:
    “Un gran abrazo a toda la ciudadanía de confesión musulmana, en especial a la española, en este mes de reflexión y solidaridad. #RamadanKarim”.

    Pedro Sánchez nunca ha dirigido un mensaje como este a los cristianos, ni siquiera tras atentados cristianófobos como el de Garissa, en Kenia, o como los sufridos por los cristianos coptos en Egipto, en ambos casos a manos de fundamentalistas islámicos.

    Es más: en la cuenta de Twitter del dirigente socialista, a pesar de haber publicado más de 23.000 mensajes, nunca ha mencionado ni la Navidad ni la Pascua, y la Semana Santa sólo la ha mencionado un par de veces pero nunca para felicitarla.

    Hay que decir que los cristianos no somos los únicos olvidados en las felicitaciones de este señor: tampoco ha citado nunca el Janucá judío. Detalles…

  13. Anónimo 12/07/2018 at 09:22 - Reply

    Esta semana la vicepresidenta Carmen Calvo (“el dinero público no es de nadie”) ha aportado su dosis de ideología a la agenda del PSOE para que los españoles sometamos nuestra forma de pensar a la de un Gobierno que ni siquiera tiene mayoría.

    En su comparecencia en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, la vicepresidenta ha declarado: “Este Gobierno hará políticas feministas con propuestas de transformación de la democracia”, y ha añadido: “estamos aquí para darle un giro a la democracia“.

    Sus palabras no están faltas de razón, si las analizamos fríamente: por primera vez desde Franco y el Movimiento Nacional, gobierna en España un partido que no ganó las elecciones y un presidente que ni siquiera era diputado. Esto, más que un giro, es dejar la democracia patas arriba.

  14. Anónimo 12/07/2018 at 09:06 - Reply

    ¿Conocéis algo más despreciable intelectualmente que el nacionalismo?

    La España actual es la pintura que han estado dibujando los nacionalistas durante 40 años de disimulo y esquiva de la Constitución; un trabajo de demolición institucional y social digno de estudio en universidades, un proceso de ingeniería social totalitario que arroja unos resultados estremecedores.

    Si consiguieran imponer el totalitarismo que llevan dentro, veríamos como las dudas que tienen algunos a la hora de votar, se disiparían.

  15. Anónimo 12/07/2018 at 08:17 - Reply

    Las paradojas del gobierno de Sánchez

    1.- No es un gobierno, es un cartel electoral. El gabinete que presentó Pedro Sánchez más que un gobierno es un cartel electoral.

    2.- ¿Un gobierno del PSOE con las políticas de Ciudadanos? Que Grande-Marlaska sea Ministro de Interior (o de lo que sea) es un mal síntoma para cualquier amante de las libertades, de los derechos humanos, de la paz y de la democracia dado su currículum. Cualquier ministro elegido con los votos de Bildu y demás partidos nacionalistas está condenado a pagar tributos cómo el acercamiento de presos, etc.

    3.- ¿Un Gobierno débil? Este gobierno es posible porque el PSOE de siempre está destrozado sin que haya un nuevo PSOE fuerte que nos permita augurar que va a pasar lo que siempre pasó con el PSOE. Por situarnos en comparación con otros gobiernos del PSOE: por cada diputado del PCE en 1982 el PSOE de Felipe González tenía 50 diputados y medio; por cada diputado de IU en 2004 el PSOE de Zapatero tenía 33 diputados; por cada diputado de Podemos en 2018 el PSOE de Pedro Sánchez tiene 1,25 diputados.

    Si los padres y madres siguen votando al PSOE, si las hijas e hijos siguen votando a Podemos, si quienes de ellos estuvieran desencantados, recobran la esperanza, no hay que ser experto electoral para saber que estamos haciendo un malísimo negocio.

    Nos hemos autoengañado bastante situando el cambio de ciclo electoral de Podemos en el conflicto territorial y en la supuesta ambigüedad de Podemos con respecto al independentismo, el derecho a decidir y la unidad de España.

  16. Anónimo 11/07/2018 at 19:11 - Reply

    Modus operandi: crear polémicas, crear indignación, provocar.
    Se meterán hasta en las iglesias si hace falta, nos dirán en que tenemos que creer y como.
    Les queda poco tiempo, se les acaba el chollo. Por eso el aparato manipulatorio va a toda máquina. Han de dejar huella y si no pueden, ganando el juego, será rompiendo el tablero, sin titubeos.

  17. Anónimo 11/07/2018 at 17:12 - Reply

    Entre la progresía se sostiene desde hace tiempo la identificación de la derecha con la idea del “odio”, plasmando éste de diversas formas: machismo, homofobia, catalanofobia, islamofobia…

    Así, si alguien de derechas critica a una Ministra lo hace no por discrepar, sino por “machismo”, porque odia a las mujeres. De la misma forma, si alguien de derechas critica que la figura jurídica del matrimonio se tergiverse y desnaturalice para dar cabida a una realidad totalmente distinta del matrimonio, como son las parejas del mismo sexo, entonces la progresía le acusa de “homofobia”, esto es, de odiar a todos los homosexuales. De igual forma, si alguien de derechas critica al nacionalismo catalán, la progresía le acusa de “catalanofobia”, es decir, de odiar a todos los catalanes.

    Esta forma de propaganda es una estupidez como la copa de un pino, pero dice mucho de buena parte de nuestros conciudadanos que hayan asumido a pies juntillas este discurso, y eso a pesar de que esas acusaciones tan disparatadas se lanzan incluso cuando son una mujer, un homosexual o un catalán los que hacen cada una de esas críticas. De hecho, en las filas nacionalistas se han inventado un nuevo término, el “autoodio”, para explicar esta paradoja de que un catalán crítico del nacionalismo en realidad sea una persona que odia a todos los catalanes, por poner un ejemplo. Un disparate se explica con otro disparate mayor, en fin.

    El discurso se desmonta, sin embargo, cuando comprobamos los parámetros ideológicos en los que se mueven los que recurren a esos disparates. Unos, los nacionalistas, están instalados en un discurso que sí que apela al odio a España. Otros sostienen a menudo un discurso que se mueve en un anticlericalismo que a menudo roza el odio hacia el Cristianismo en general. Entre los partidarios del lobby gay más radical también hemos visto con demasiada frecuencia manifestaciones de odio contra todos aquellos que no pasan por su aro.

    Los hechos, al final, son los que dejan en evidencia quiénes sostienen en realidad un discurso cargado de odio contra los que no opinamos como ellos quieren. Y es que los que reamente odian son ellos, odian a la iglesia, al que piensa diferente…

  18. Anónimo 11/07/2018 at 15:57 - Reply

    ¿Cómo se llaman? “SOCIALISTAS”. Pues eso. Creen en la sociedad como grupo, pero no en el individuo, y para poder manejar a la sociedad como un grupo hay que someter al individuo, es decir, la libertad individual va radicalmente en contra del socialismo.

    El gran problema es que aún no se han enterado (los votantes, los dirigentes sí) de que el grupo, como tal, no piensa y precisa de una cabeza pensante que lo dirija. Los dirigentes lo saben y lo manejan a su antojo, sus votantes no se enteran de nada, ni siquiera de que no tienen libertad, quizá porque están encantados de que alguien piense por ellos y así no tienen que molestarse. Es triste, pero es así.

    “Para qué quieren Libertad si nosotros decidimos mejor por ellos”:Lenin dixit

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